El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó la licitación para la construcción de la Línea F de subte, la primera nueva línea en 25 años, que unirá Barracas con Palermo a lo largo de 9,8 km. Esta obra estratégica, con 12 estaciones proyectadas, combinará con todas las líneas existentes y el FF.CC..
El trazado Conectará Constitución, San Cristóbal, Monserrat, Recoleta y Palermo, facilitando la conexión Sur-Norte entre las estaciones Principales del proyecto seran Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pueyrredón, Parque Las Heras, Pacífico, entre otras. El anuncio destacó, que la construcción se realizará con maquinaria tuneladora.
Buenos Aires, 31 de marzo de 2026 – El último día del mes, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dio una noticia que muchos vecinos estaban esperando hace años: se lanzó la licitación para una nueva línea de subte que recorrerá 10 kilómetros y conectará 9 barrios de la Ciudad.
Para quienes viajan todos los días, la noticia es un alivio. Porque la necesidad es real. Cualquier persona que tome el subte en hora pico sabe lo que es viajar apretado, esperar varias formaciones para poder subir o perder minutos (y paciencia) por demoras constantes. La red actual, que creció muchísimo en los últimos años, sigue siendo insuficiente para una Ciudad que no para de moverse.
La nueva línea promete unir zonas que hoy dependen casi exclusivamente del colectivo o del auto. Eso significa menos tiempo de viaje, menos tránsito en la calle y más calidad de vida para miles de porteños. Y en una ciudad tan extensa y tan dinámica como Buenos Aires, cada estación nueva es una pequeña revolución para los barrios que conecta.
En un duro contexto con inflación, el ajuste y la recesión muchos vecinos se preguntan: ¿de dónde van a salir los fondos? Es una duda válida. Pero también es cierto que la infraestructura no puede esperar. Si algo nos enseñó la historia porteña es que el subte creció a lo largo de décadas, con crisis de por medio, y cada ampliación transformó la vida de los barrios.
Lo que los vecinos esperan ahora es seriedad y plazos concretos. Nadie pide milagros, pero sí un cronograma realista y cumplible. Y sobre todo, que este anuncio no quede en un lindo render o en un video promocional.
Por eso, el anuncio de Macri es un primer paso importante. Faltan muchos más: financiamiento, planificación, ejecución. Pero reconocer la necesidad de la nueva línea es el punto de partida.