EL PAPA FRANCISCO AFIRMÓ QUE VISITARÁ ARGENTINA “CUANDO SE DÉ LA OPORTUNIDAD”
El sumo pontífice aseguró que le gustaría realizar una gira por Argentina, Uruguay y Brasil, debito a la “similitud cultural” de los países, pero ratificó que no planea regresar al país en caso de renunciar al pontificado.
Durante una conferencia que ofreció en el avión que lo trasladó de Bagdad hacia Roma, el Papa Francisco afirmó hoy que visitará Argentina “cuando se dé la oportunidad” y recordó que en 2017 debió cancelar un viaje al país por motivos ajenos a él.
“Cuando se dé la oportunidad se deberá hacer. Argentina, Uruguay y el Sur de Brasil, ya que hay una similitud cultural”, manifestó el pontífice, respecto de un posible viaje a su país de origen.
“Yo quiero decirlo, para que no se hagan fantasías de patria-fobia”, enfatizó Francisco ante Hernán Reyes, un enviado especial de la agencia Télam que lo acompañó junto a otros medios durante la gira que incluyó su visita a Irak.
En ese sentido, recordó que en 2017 “estaba programado” una gira por Argentina, Chile y Uruguay, hacia fines del mes de noviembre, pero que finalmente se canceló por las elecciones en el país trasandino.
Aún así, el sumo pontífice visitó Chile en enero de 2018, en un viaje que incluyó también un paso por Perú, “porque había sido dejado de lado del viaje a Ecuador, Paraguay y Bolivia”, según explicó.
Respecto de las constantes preguntas sobre una posible visita a la Argentina, Francisco se permitió bromear: “Suelo decir de forma irónica que ya estuve 76 años. ¿Es suficiente, no?”.
En el marco de la primera conferencia de prensa que ofrece luego de 15 meses, también ratificó que no regresará al país en caso de renunciar al pontificado para el que fue elegido en marzo de 2013, convirtiéndose en el Papa 226 de la Iglesia.
“Yo no pienso volver a la Argentina, sino que me quedaré en mi diócesis”, sostuvo, en alusión a Roma, ciudad de la que es Obispo.

Durante el diálogo de casi una hora que mantuvo con los periodistas que lo acompañaron en su visita a Irak, Jorge Bergoglio, de 84 años, afirmó que en dicho viaje se cansó “mucho más que en otros”.
“En este viaje me cansé mucho más que en los otros. Los 84 años no vienen solos”, agregó el Papa, afectado por una ciática crónica que en diciembre y enero pasado lo obligó a suspender celebraciones en el Vaticano, y que, durante la histórica gira por Irak. lo mostró con dificultades para caminar al hacer largos desplazamientos.
Francisco regresó hoy a Roma desde Irak tras una gira en la que recorrió la capital Bagdad, el Sur, el Norte y el Kurdistán iraquí con mensajes por la unidad nacional, el rechazo al terrorismo y el apoyo a las comunidades cristianas perseguidas por la milicia Estado Islámico entre 2014 y 2017.
En su primer recorrido fuera de el Vaticano desde noviembre de 2019, el Papa afirmó que la ida a Irak no fue “un capricho” en medio del alza de casos de coronavirus en el país, sino “un paso” en su acercamiento al islam.
“Tantas veces se debe arriesgar para dar este paso. Usted sabe que hay algunas críticas de que el Papa no tiene coraje, que es un inconsciente y está haciendo pasos contra la doctrina católica, con un riesgo de herejía. Son riesgos, pero estas decisiones se toman siempre en oración, en diálogo, pidiendo consejo. Estas elecciones no son un capricho”, argumentó al ser consultado sobre los riesgos del viaje.

El Papa reconoció, además, que la pandemia de coronavirus fue una de las razones que más lo había hecho dudar sobre emprender la visita, pero señaló que encomendó la salud de la gente a la oración.
“Pensé tanto, recé tanto. Y, al final, tomé la decisión, libremente, pero que venía de adentro”, planteó Francisco consultado por el riesgo epidemiológico de su visita, en un marco en el que el Gobierno iraquí había decretado toque de queda para evitar al difusión de la enfermedad.
“Yo dije que el que me hace decidir así, se ocupe de la gente”, sostuvo en referencia a sus oraciones. “Así tomé la decisión. Después de la oración, y conociendo los riesgos”, completó el Papa.
Así, el viaje número 33 del Papa fuera de Italia desde 2013 le permitió “tocar la Iglesia, tocar al pueblo de Dios”, al retomar el contacto con los fieles, especialmente luego de la misa que encabezó ayer en el Kurdistán para 10.000 personas, al aire libre.
Francisco y toda la comitiva que lo acompañó, incluidos los periodistas, fueron vacunados en el Vaticano antes del viaje.
En ese marco, el Papa aseguró hoy que, si bien espera poder retomar las tradicionales audiencias generales de los miércoles en Plaza San Pedro, canceladas por la pandemia, la decisión “está en manos de las autoridades”, a causa de la situación epidemiológica por el coronavirus.






