El rojo fiscal volvió en junio
El Gobierno argentino confirmó el jueves 16 de julio que el Sector Público Nacional (SPN) registró en junio un déficit fiscal primario de $696.843 millones (unos USD 469,6 millones), lo que interrumpió la racha de superávits que venía acumulando la administración de Javier Milei.
El dato fue anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta en X. El resultado financiero del sexto mes del año fue aún más negativo: alcanzó un salrojo de **$1.024.891 millones**, producto del déficit primario más el pago de intereses de deuda pública por $328.049 millones.
Caputo explicó que el resultado negativo se debió a dos factores principales. Por el lado de los ingresos, influyó la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas, cuyos vencimientos se trasladaron a julio. Por el lado del gasto, incidió la estacionalidad vinculada al pago de aguinaldos a jubilados y pensionados. Los gastos primarios crecieron un 37,7% interanual, mientras que los ingresos totales aumentaron 22,3%, por debajo de la inflación del 33,5%.
El ministro destacó que, pese al resultado negativo de junio, el primer semestre cerró con números positivos: superávit primario de 0,6% del PBI y superávit financiero de 0,1% del PBI. «El orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico, que se alcanzó a través de una fuerte reducción en el gasto público», afirmó Caputo.
El dato contrasta fuertemente con junio de 2025, cuando el SPN había registrado un superávit primario de $790.533 millones. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el superávit de aquel mes, medido en pesos constantes, «se transformó en un déficit primario de $696.843 millones».
A pesar del traspié mensual, el Gobierno ratificó su compromiso con el equilibrio fiscal. El Presupuesto 2026 elaborado por la administración Milei proyecta cerrar el año con un superávit primario equivalente al 1,5% del PBI.






